Un departamento jurídico corporativo cubre societario, contratos, tributario, regulatorio, cumplimiento y, además, laboral. Un gerente de Recursos Humanos gestiona personas, procesos y conflicto.
Ninguno de los dos tiene por qué tener el nivel de especialización procesal laboral que exigen determinados asuntos. Y en los asuntos donde el coste de equivocarse es alto, el valor de contrastar sube en la misma proporción.